 |
En el campo de mi pueblo recogiendo cantueso. |
Lavanda Officinalis de cultivo doméstico.
La lavanda fina, en su forma de aceite esencial sirve para el tratamiento de: Los insomnios, la irritabilidad, los dolores de cabeza, el estrés. La lavanda es calmante. Las heridas y quemaduras (1 a 2 gotas), el eczema seco (2 a 3 gotas en un pedazo de algodón y pasar sobre las placas sin frotar), las escamas, las quemaduras del sol, las picaduras de insectos. La lavanda es desinfectante y cicatrizante. Los resfriados y sinusitis (1 a 2 gotas por inhalar en agua caliente). La lavanda es antiinfecciosa. Los dolores de garganta (1 a 2 gotas sobre un terrón de azúcar o una cucharadita de miel). Las contracciones y reumatismos (friccionar unas gotas en la zona). La lavanda es relajante y calma el dolor.
En las flores se recolectan los extremos de los tallos al principio de la floración con las flores azules o violetas. Cuando se sequen puede hacerse muchas cosas con ellas, como: Meterlas en bolsitas para ponerlas en armarios, zapateros… ya que es un excelente antipolillas; Cajas de perfumes; Dos puñados de flor de lavanda en un recipiente lleno, mitad agua destilada mitad alcohol de 90º es un desinfectante ecológico; Si al preparado anterior se añade un puñado de pétalos de rosa y un vaso de vinagre de sidra se obtendrá una loción suavizante para las manos; Un puñado de flor de lavanda macerado durante 15 días en 1/4 L de aceite de oliva, es bueno contra las picaduras de insectos; Un emplasto junto con tomillo y romero alivia los esguinces; Para hacer infusiones: 8 g por litro para el insomnio y 20 g para fiebre.
Fuente: Wikipedia
Cantueso- Romero de piedra- Tomillo borriquero
Esta planta se puede encontrar silvestre en los campos de España. El de la foto se encontraba en un campo de Villabrázaro (Zamora).